El DDW de GSK España se une a la lucha mundial contra la COVID-19

En GSK España somos conscientes de que juntos somos más fuertes para hacer frente a la situación actual. Por ello hemos adaptado parte de nuestras instalaciones del Diseases of the Developing World (DDW) en Tres Cantos para empezar a realizar pruebas avanzadas de COVID-19 y dar soporte a los ensayos clínicos de esta patología. De esta manera, y de forma filantrópica, hemos puesto a disposición de las autoridades e instituciones sanitarias nuestro conocimiento científico para contribuir en la lucha mundial contra el coronavirus.

Hablamos con el responsable de la Unidad de Tuberculosis del DDW, David Barros, para descubrir cómo ha sido el proceso que han llevado a cabo para poder contribuir en la lucha contra la COVID 19 en España desde el centro de investigación que GSK tiene en Tres Cantos y para conocer cómo afronta esta nueva e importante misión.

El centro de investigación DDW ha adaptado sus laboratorios para contribuir a la lucha mundial contra la COVID-19. ¿Cómo afronta este nuevo reto el equipo de científicos del centro?

Es un gran reto que todos afrontamos con mucha ilusión. Decidimos adaptar nuestros laboratorios para poder hacer actividades relacionadas con la COVID-19 como respuesta a una petición por parte de instituciones tanto gubernamentales como regionales. Desde el principio tuvimos claro que con nuestros conocimientos y recursos podríamos contribuir en la lucha contra esta pandemia en España . Optamos por la opción de solicitar voluntarios entre nuestros científicos y la respuesta fue masiva: de los 100 investigadores que trabajaban en el laboratorio, 45 se ofrecieron como voluntarios en apenas tres horas. El equipo se formó por tanto inmediatamente. Todos los que formamos parte de este proyecto nos sentimos tremendamente orgullosos de contribuir, temporalmente y de forma altruista, a la lucha para hacer frente al coronavirus en España. 

A partir de ahora, el DDW empezará a realizar pruebas diagnósticas y a dar soporte a ensayos clínicos de la COVID-19. ¿Cómo ha sido el proceso de adaptación y de transformación de los laboratorios para acoger estas actividades?

Nuestros laboratorios cuentan con certificados para trabajar con patógenos respiratorios que al transmitirse por el aire requieren un alto grado de contención biológica, por lo que tanto el personal como las instalaciones resultaban idóneas para trabajar con COVID. Para ello, hemos tenido que recalificar los espacios lo que ha supuesto reequipar los laboratorios que estaban destinados a otras enfermedades. Y esto se ha conseguido en tiempo récord. Para poner en marcha estos laboratorios hemos trabajado estrechamente con el Instituto de Salud Carlos III así como con otras instituciones necesarias desde el punto de vista legal, técnico y científico.

“Todos los que formamos parte de este proyecto nos sentimos tremendamente orgullosos de contribuir a la lucha para hacer frente al coronavirus”

¿Cómo os coordináis con estas instituciones?

En el centro de investigación de Tres Cantos, dedicado al desarrollo de nuevos fármacos para el tratamiento de enfermedades infecciosas que afectan la salud global (malaria, tuberculosis y otras enfermedades causadas por kinetoplástidos), primamos el trabajo de colaboración con terceros en los que el acceso a recursos y conocimiento se facilita para acelerar solucionas innovadoras que puedan mejorar las condiciones de vida de los pacientes. 

Bajo estos principios de innovación abierta fue relativamente sencillo para todas las partes implicadas IdiPAZ, el Instituto de Salud Carlos III  y el Hospital Gregorio Marañón acordar que todos los resultados de la investigación sean publicados a la mayor brevedad posible y el hacerlo de forma que cualquier persona pueda tener acceso a cualquier publicación que resulte de esta investigación (Open Access).

Para facilitar todo el proceso, tanto en la negociación como en la fase de implementación, los equipos correspondientes en cada institución optaron por reunirse con altísima frecuencia (de forma virtual) para facilitar los acuerdos necesarios desde el punto de vista legal como científico con el objetivo de acelerar en la medida de lo posible el flujo de muestras y el acceso a resultados por todas las partes implicadas.

¿Cómo se coordinarán las actividades relacionadas con la investigación en coronavirus y pruebas diagnósticas avanzadas (PCR) con el trabajo habitual del DDW?

Parte del trabajo que antes llevábamos a cabo en nuestro laboratorio y que temporalmente hemos dejado de hacer lo hemos externalizado a un colaborador externo. La mayoría de las personas que voluntariamente forman parte de este nuevo equipo son científicos que trabajan habitualmente en la Unidad de Tuberculosis de nuestro Centro y tienen la experiencia previa de trabajar con patógenos respiratorios. En muchos casos, gracias a una extraordinaria planificación, estos científicos están siendo capaces de atender a las dos enfermedades. Desde que decidimos trabajar en COVID siempre hemos tenido presente que fallece mucha más gente de tuberculosis que de COVID-19 al año y que no podríamos desatender nuestros trabajos en tuberculosis. 

“Estamos aunando esfuerzos y entrenando a las personas para ser capaces de atender a las dos enfermedades: la tuberculosis y la COVID-19”

Como responsable de la Unidad de Tuberculosis del DDW, ¿cómo afronta esta nueva misión?

Esta misión para un científico es un verdadero orgullo, saber que estás ayudando a la sociedad a sobrepasar una situación tan crítica. Se hace con absoluta devoción y solo esperas que la suma del esfuerzo de todos de sus frutos.

Nuestra compañía no obtiene beneficios de esto; estamos convencidos de que juntos somos más fuertes y GSK demostrará su compromiso con la sociedad siempre que le sea posible.

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