La HBP: qué es y cómo reducir sus síntomas

El 50% de los hombres de entre 51 y 60 años padecen Hiperplasia Benigna de Próstata (HBP), la patología prostática más frecuente en varones. El número de casos aumenta entre los 61 y los 70 años, ya que se estima que el porcentaje de hombres afectados por HBP aumenta al 69% y, en hombres de entre 71 y 80 años, un 79%.

La Hiperplasia Benigna de Próstata es el agrandamiento no canceroso de la glándula prostática. Es una patología muy común en varones mayores de 50 años a la que en muchas ocasiones no se le da la importancia necesaria, asumiendo sus síntomas como condición propia de la edad.

Por esta razón, es importante su correcto tratamiento tanto farmacológico, quirúrgico o con mejoras en el estilo de vida. Estos tratamientos ayudan a disminuir los síntomas y a evitar complicaciones futuras. Los síntomas de esta patología pueden ser los siguientes:

  • Dificultad en el inicio de la micción

  • Sensación de vaciado incompleto

  • Chorro miccional intermitente y/o débil

  • Pérdidas de orina (goteo después de la micción) y goteo al terminar la micción

  • Necesidad de micción repentina (Urgencia miccional)

  • Incontinencia urinaria

  • Levantarse por las noches para orinar (Nicturia)

  • Necesidad de orinar más veces de lo normal (Mayor frecuencia miccional)

Aun así, se pueden seguir varios consejos y pautas para reducir los síntomas de esta patología:

1. Cambios dietéticos

Entre estos cambios se encuentran la restricción o la moderación del consumo de alcohol y de bebidas con cafeína, como el café o las bebidas refrescantes. También se recomienda cambiar las comidas picantes o ricas en grasa por dietas ricas en frutas y verduras.

2. Manejo de líquidos

Una buena hidratación diaria previene infecciones y la formación de posibles cálculos. Se recomienda beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día. Sin embargo, debería restringirse la ingesta de líquidos en momentos específicos, como previo a viajes largos o justo antes de acostarse para reducir el número de veces que se necesite levantar por las noches a miccionar o reducir la necesidad de miccionar frecuentes veces durante el viaje.

3. Hábitos miccionales y entrenamiento vesical

La extracción correcta del residuo uretral es muy importante para evitar el goteo posterior a la micción. Es decir, vaciar la uretra mediante la compresión del pene, desde la base hacia fuera una vez finalizada la micción. También se recomienda usar técnicas de reeducación vesical, así como:

  • Regular el tiempo entre las micciones durante el día, se recomienda cada 3 horas.

  • Aguantar la sensación de urgencia para aumentar la capacidad de la vejiga.

El uso de técnicas de distracción y de relajación evitará posibles síntomas irritativos. Un ejemplo: la técnica vaciado vesical que consiste en mantenerse en pie uno o dos minutos tras la micción e intentar una nueva micción para vaciar completamente la vejiga.

4. Medicación

Es importante que consulte con su médico si alguno de los medicamentos que usted toma para cualquier otra enfermedad pueden interferir en sus síntomas prostáticos.

5. Estilo de vida

Si padece sobrepeso u obesidad, se aconseja reducir peso realizando actividades físicas de manera regular. También se recomienda corregir y controlar los trastornos de movilidad y funcionales, así como evitar el estreñimiento.

6. Revisiones periódicas

Se recomienda revisión una vez al año con su médico a partir de los 50 años.

En 2016, GSK inició la campaña ‘La próstata sí importa’ con el propósito de dar a conocer la HBP y concienciar de la importancia de un correcto tratamiento supervisado por profesionales sanitarios.

La iniciativa contó con un autobús que recorrió algunas ciudades de la Península y las Islas Canarias en el que se realizó una valoración de los síntomas y una consulta con un especialista. La plataforma creada con motivo de esta campaña permite evaluar los síntomas en la página web mediante la puntuación Internacional de Síntomas Prostáticos (IPSS).

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