Cuidando a los pacientes con asma grave

En torno a 36 millones de personas en el mundo viven con asma grave, lo que supone que, de los 358 millones de personas en todo el mundo que viven con asma, se estima que el 10% está diagnosticado de asma grave.

Se estima que la adherencia al tratamiento en pacientes con asma no supera el 50%, debido principalmente a la estacionalidad de los síntomas pero también a la frecuente aparición de trastornos psicológicos en los pacientes que viven con esta patología, tales como episodios de ansiedad o periodos de depresión. La actitud frente a una enfermedad crónica, como es el asma grave, es muy importante, básicamente porque afecta directamente a la calidad de vida de los pacientes, quienes viven la enfermedad con miedo y angustia, por el riesgo de sufrir exacerbaciones, ingresos hospitalarios, etc.

Ante esta situación, la educación terapéutica ha demostrado ser un elemento clave en el manejo y control del asma, como muestran numerosas evidencias científicas que avalan su eficacia y efectividad.

Según explica la Organización Mundial de la Salud (OMS), el objetivo de la educación terapéutica es “ayudar al paciente a adquirir los recursos necesarios para gestionar óptimamente su vida con una enfermedad crónica”. Y es que, ante una tendencia alcista de la incidencia de asma y, frente a las cifras que evidencian un insuficiente control de la enfermedad, educar a los pacientes constituye una necesidad fundamental para concienciar sobre la importancia de conocer en profundidad su enfermedad y la adquisición de habilidades que permitan su automanejo.

Conscientes de ello, en GSK España hemos puesto en marcha nuestro primer Programa de Apoyo al Paciente (Patient Support Progam, PSP por sus siglas en inglés). ¿El objetivo? Dotar a las personas que viven con asma grave de una herramienta útil que les permita un mayor control de su enfermedad y, en consecuencia, una mejor calidad de vida. Por ello, nuestro programa ofrece un servicio de atención y apoyo integral al paciente a distancia y de calidad.

El cuidado integral del paciente con asma grave

Los PSP ofrecen una solución personalizada a los pacientes que les permite mejorar su calidad de vida y estar más informados acerca de su enfermedad. “Establecer un contacto más directo con el paciente, conocer mejor su día a día y saber cuáles son las necesidades y problemas cotidianos a los que se enfrentan las personas con asma grave en su rutina diaria son la oportunidad más importante que nos ofrece esta iniciativa”, explica Amparo Belloch, Catedrática de Psicología de la Universidad de Valencia y experta en asma grave.

“Cualquier enfermedad crónica como el asma grave es una fuente de estrés, algo que nos confronta o nos pone delante una especie de muro que debemos sobrepasar. Lo que pretende la psicología en este ámbito es ayudar a las personas a desarrollar las mejores estrategias para afrontar ese estrés, de tal manera que su calidad de vida no se vea afectada”

“Cualquier enfermedad crónica como el asma grave es una fuente de estrés, algo que nos confronta o nos pone delante una especie de muro que debemos sobrepasar. Lo que pretende el apoyo psicológico en este ámbito es ayudar a las personas a desarrollar las mejores estrategias para afrontar ese estrés de tal manera que su calidad de vida no se vea afectada”, afirma Belloch. Sin embargo, la Doctora es consciente de que se enfrentan a un importante reto, que no es otro que la posibilidad de que el programa “constituya una herramienta útil para los pacientes con asma grave, que les permita mejorar el manejo de la enfermedad, reducir el estrés del no saber hacer y, en definitiva, que les empodere frente a la patología”.

El impacto positivo de la psicología

Según Belloch, “el asma como enfermedad crónica y compleja se enfrenta a dos importantes retos: por un lado, la falta de adherencia al tratamiento por el agotamiento que provoca estar en un estado de alerta permanente y diario; por otro, la falta de conocimientos por parte del paciente que le permita identificar cualquier indicio o sintomatología clave que indique que la enfermedad se está agravando”.

“La calidad de vida relacionada con la salud es uno de los parámetros más importantes para valorar en qué medida un tratamiento está siendo verdaderamente eficaz en una persona”

Por ello, desde hace años, la psicología clínica de la salud está trabajando, investigando y aplicando sus conocimientos a la mejora de la calidad de vida de las personas que viven con cualquier tipo de enfermedad crónica. En este sentido, Belloch destaca que “la calidad de vida relacionada con la salud es uno de los parámetros más importantes para valorar en qué medida un tratamiento está siendo verdaderamente eficaz en una persona”.

Por ese motivo, la psicología ha tenido una importante contribución en el manejo del asma, así como en la promoción del conocimiento de la enfermedad y su tratamiento, el traslado de la importancia del autocuidado, la mejora del estado de ánimo de los pacientes y el apoyo para aumentar la red de apoyo social del paciente y mejorar la comunicación entre médico-paciente.

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