Cómo viajar sano: consejos para los viajeros

Llega el verano y el sol llena todos los rincones: los campos, las ciudades, las playas o las montañas. Incluso nuestras casas se tiñen de un color especial y empiezan a aparecer objetos que solo asoman la cabeza en época de vacaciones: billetes comprados, rutas pensadas y pilas cargadas para unirse a una nueva aventura.

Las personas no han tenido nunca en la historia la capacidad de desplazarse como en la actualidad: cada vez viajamos con más frecuencia, de manera más rápida y a lugares más distantes. El turismo internacional registró un notable aumento durante el año pasado, ya que, según el último Barómetro OMT del Turismo Mundial, se contabilizaron un total de 1.322 millones de viajeros en todo el mundo. Las previsiones son todavía mejores para 2018: se estima que este impulso se mantendrá, con un ritmo del 4% y el 5%: “Los viajes internacionales siguen creciendo con fuerza, consolidando al sector turístico como un motor clave del desarrollo económico”, considera el secretario general de la Organización Mundial del Turismo, Zurab Pololikashvili.

Pero antes de sumergirse en un nuevo viaje se deben tener en cuenta diversos factores, entre los que destaca el componente sanitario. Es primordial informarse de las precauciones necesarias a la hora de empezar un viaje. Por ello, se necesita consejo individualizado, ya que las condiciones médicas y sanitarias y la epidemiología son diferentes en cada caso y en cada país. ¿Lo primordial en vacaciones? Viajar sano.

La importancia de la prevención

La Asociación Española de Vacunología recomienda que, antes de irse de viaje, es necesario tomar ciertas medidas preventivas para preservar la salud. Es bueno consultar a un especialista para conocer los riesgos sanitarios y así adoptar las medidas preventivas necesarias. También es esencial informarse sobre los requisitos sanitarios para la entrada en el país de destino.

Además, existen diversas vacunas recomendadas para los viajeros en función del destino elegido. Por ello, es primordial consultar con un centro especializado en Medicina del Viajero por lo menos cuatro o seis semanas antes del viaje.

Según informa el Ministerio de Sanidad, Servicios sociales e Igualdad del Gobierno de España, hay varios tipos de vacunas:

  • Vacunación rutinaria: Se trata de las vacunas que toda persona debería tener al día según el calendario vacunal.

  • Vacunación de uso selectivo: Este tipo de vacunación depende de circunstancias personales, de las características del viaje y del lugar de destino.

  • Vacunación obligatoria: Algunos países exigen a los turistas que presenten un certificado de vacunación internacional donde conste que están vacunados frente a ciertas enfermedades.

Ante todo, prevención

También es muy importante tener en cuenta las medidas de prevención y recomendaciones generales que se deben seguir para evitar la exposición a ciertas enfermedades. Por ello, es necesario tener un amplio bagaje del país que se visitará. Además, es muy importante que toda la medicación que vaya a usarse durante el viaje y en el destino se lleve en el equipaje de mano y que sea fácilmente accesible en todo momento. Otro consejo es informarse de los convenios sanitarios que puede haber con el país de destino, aunque en todo caso es recomendable disponer de la cobertura de un seguro de viaje.

Los niños, las embarazadas, las personas de edad avanzada y aquellos que tienen una patología previa o enfermedad crónica son grupos de riesgo y deberán extremar las medidas preventivas. Las personas alérgicas a medicamentos deberían llevar un documento que informe de la alergia que padecen. Hay otros factores que deben tenerse en cuenta, como por ejemplo el agua. Se trata de un vehículo en la transmisión de muchas enfermedades infecciosas, y, por lo tanto, se deben extremar las precauciones con las bebidas y en los baños. Otro aspecto importante son los insectos, por ello, es prioritario adoptar las medidas necesarias para evitar sus picaduras.

Factores de riesgo: las enfermedades infecciosas

Algunos de los factores de riesgo más reconocidos para la adquisición de una enfermedad infecciosa durante un viaje son: juventud e inexperiencia, inmunodepresión, viajes de mochila y aventura, visita a zonas rurales y fuera de las rutas turísticas habituales o duración del viaje superior a 4 semanas. Algunas enfermedades no se manifiestan inmediatamente, pudiendo presentarse tiempo después del regreso. Así pues, es muy importante, si procede, visitar unidades asistenciales especializadas tras el viaje.

Dicen que viajar fortalece el corazón... Y tú, ¿ya estás listo para tus próximas vacaciones?

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