Revolucionando las vacunas

En GSK trabajamos cada día para desarrollar vacunas que nos ayuden a combatir enfermedades infecciosas. Jeff Ulmer, Jefe de I+D Preclínica de Vacunas de GSK en Estados Unidos, nos explica cómo la tecnología SAM (Self Amplifying Messenger RNA) puede ayudarnos a luchar frente a más enfermedades de una manera más rápida y eficaz que nunca.

“Hasta ahora, los avances científicos que cambiaban la manera de entender y tratar las enfermedades sólo ocurrían una vez en la vida, a veces incluso menos. En mis 40 años de trabajo como investigador científico he visto grandes avances en el desarrollo de vacunas, pero nunca me he sentido tan cerca de un progreso tan revolucionario como el que actualmente estamos llevando a cabo en GSK”.

Hoy en día, las nuevas tecnologías nos permiten intervenir en las interacciones biológicas que se producen entre nuestro cuerpo y los patógenos. Esto no solamente conlleva beneficios para los pacientes, sino que también ofrece más oportunidades en nuevas enfermedades, optimiza el uso de las instalaciones de producción y al mismo tiempo puede ayudarnos a desarrollar vacunas muy potentes en un tiempo menor al habitual.

“Las nuevas tecnologías nos permiten fabricar vacunas en menor tiempo del habitual”

¿Qué es la tecnología SAM?

En GSK tenemos una larga trayectoria y experiencia en el desarrollo de vacunas con tecnologías de vanguardia, como por ejemplo, el SAM (Self Amplifying Messenger RNA). Se trata de una técnica que combina el conocimiento acumulado durante los últimos 25 años sobre las vacunas de ácidos nucleicos y la posibilidad de ofrecer vacunas potencialmente más eficaces, frente a un número mucho más amplio de enfermedades, utilizando un proceso químico relativamente simple.

Para empezar a desarrollar una vacuna basada en esta tecnología, los científicos de GSK diseñamos sintéticamente una molécula SAM en el laboratorio, utilizando partes del código genético de un virus. Sin embargo, los genes del virus que causan la enfermedad se eliminan y son reemplazados por los genes que producen los antígenos que reconoce nuestro sistema inmune.

““La tecnología SAM puede revolucionar la forma en la que fabricamos las vacunas”

Una vez inyectada en el organismo, la molécula SAM utiliza los mecanismos propios de las células del cuerpo para imitar a producir los antígenos del patógeno que causa la enfermedad. Estos antígenos imitan una infección en una etapa temprana y potencian la respuesta inmune de nuestro organismo, generando memoria inmunológica para la futura protección frente al patógeno, pero sin causar la enfermedad. De esta manera, el cuerpo humano se convierte en la propia fábrica de la vacuna.

Debido a su proceso de auto amplificación y a las propiedades adyuvantes incorporadas, la tecnología SAM puede producir la cantidad suficiente del antígeno como para crear una respuesta inmune fuerte y duradera.

Ventajas de la tecnología SAM

La participación de nuestras propias células del cuerpo para producir una vacuna significa que GSK desarrolla la plataforma genética SAM y cómo administrarla. De esta manera, los volúmenes pueden ser mucho menores que con las vacunas tradicionales y el proceso de producción sería muy similar para muchas vacunas diferentes, lo que podría llevar a una racionalización sustancial del proceso de I+D.

“La tecnología SAM podría llevar a una racionalización sustancial del proceso de I+D de vacunas”

En un futuro, incluso podríamos desarrollar vacunas en laboratorios móviles tan pequeños como camiones, lo que aceleraría nuestra respuesta a los brotes de enfermedades infecciosas en todo el mundo.

De momento, la investigación preclínica para la tecnología SAM ha mostrado respuestas inmunitarias protectoras muy potentes frente a varios patógenos, incluyendo virus, bacterias y parásitos.

Nuestro compromiso de reducir la carga de las enfermedades infecciosas

SAM podría ser el primer paso para una verdadera revolución en el ámbito de las vacunas y la atención médica en la que GSK sería pionera. Estamos comprometidos con lograr más avances como SAM frente a muchos otros desafíos sanitarios que persisten en el mundo. Sin duda, la innovación nos permitirá avanzar hacia un mundo más sano.

Jeff Ulmer, Jefe de I+D Preclínica de Vacunas de GSK en Estados Unidos.

 

Puedes acceder aquí al artículo original publicado en Behind the Science.

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