Nuestro enfoque en el desarrollo de la próxima generación de antibióticos

Desarrollar nuevos antibióticos es muy difícil, tanto a nivel científico como económico. Pero nuestra investigación antibacteriana tiene el objetivo de desarrollar la próxima generación de antibióticos y, de hecho, ya tenemos un portafolio activo de potenciales nuevos medicamentos en fase de desarrollo.

En los últimos años, se ha reducido la aprobación y comercialización de nuevos antibióticos respecto a épocas pasadas. Y es que desarrollar nuevos fármacos es muy complicado. Las bacterias han evolucionado a lo largo de millones de años para evitar los ataques de los productos químicos: se adaptan rápidamente a ambientes hostiles, pueden duplicarse cada 20 minutos y dominan el arte de la resistencia a los antibióticos.

Esto a menudo genera la necesidad de administrar dosis de antibióticos muy altas para asegurar que los gérmenes sean efectivamente eliminados. Sin embargo, es muy difícil descubrir medicamentos que sean altamente efectivos y suficientemente seguros a dosis tan elevadas.

Las bacterias se adaptan rápidamente a ambientes hostiles, pueden duplicarse cada 20 minutos y dominan el arte de la resistencia a los antibióticos

Con los rápidos progresos realizados en los últimos cien años en el entendimiento de la enfermedad humana, puede parecer imposible el hecho de que encontrar nuevos antibióticos sea tan difícil. Pero esta clase de medicamentos trae consigo una serie de retos tan complejos que solo un puñado de empresas permanecen activas en esta área. Las estructuras de muchas bacterias son muy complejas y, excepcionalmente, nuestros científicos han superado el difícil reto de diseñar nuevos medicamentos capaces de penetrarlas y eliminar todos los gérmenes.

Incentivar la creación de nuevos antibióticos

Descubrir y desarrollar cualquier medicamento o vacuna ya es complicado, pero los antibióticos son un área especialmente difícil en la que lograr el éxito.

Estamos comprometidos con la investigación en antibióticos, un área en la que tenemos 70 años de tradición y experiencia

Llevar los antibióticos al mercado requiere una inversión significativa debido a su complejidad y su largo proceso de desarrollo. Según la Asociación de la Industria Farmacéutica Británica (ABPI), se pueden tardar más de 12 años en descubrir y desarrollar un nuevo medicamento, y normalmente cuesta más de 1.150 millones de libras esterlinas realizar toda la investigación necesaria para que un medicamento pueda ser autorizado para su uso. En un momento en el que la mayoría de las principales compañías farmacéuticas se han alejado de la investigación en antibióticos, tenemos nuestra propia unidad de investigación centrada en el desarrollo de la próxima generación de antibióticos y una cartera activa de posibles nuevos medicamentos en fase de desarrollo. En GSK estamos comprometidos con continuar investigando en esta área, en la que ya contamos con 70 años de tradición y experiencia.

Para ayudar a evitar la resistencia, los nuevos antibióticos creados hoy en día a menudo se mantienen en reserva y rara vez se usan. Y cuando se utilizan, se recomienda ajustar la duración del tratamiento para que este se prolongue durante el tiempo estrictamente necesario. Esto contrasta con el tratamiento de muchas enfermedades crónicas, para las cuales los pacientes a menudo necesitan tomar medicamentos de por vida. Esto significa que las compañías farmacéuticas no tienden a recuperar los costes de investigación y desarrollo de estos medicamentos.

En julio de 2019 recibimos la buena noticia de la puesta en marcha de una prueba piloto en Reino Unido de un sistema de pago por suscripción para las empresas farmacéuticas que incentivaran la creación de nuevos antibióticos. Creemos que el compromiso del Gobierno de Reino Unido para probar este nuevo modelo de financiación para apoyar la I+D de antibióticos tiene un claro potencial para cambiar las cosas.

Colaborar en el descubrimiento y desarrollo de nuevos medicamentos

No podemos hacerlo solos. La investigación en antibióticos es una de las áreas en las que creemos que es fundamental adoptar un enfoque más abierto para compartir información y asociarse con expertos fuera de nuestros laboratorios. Es por esto que fuimos la primera empresa en establecer un enfoque de asociación público-privada para la I+D antibacteriana trabajando con organismos de financiación tanto en Europa como en los EE.UU. ¿El objetivo? Ayudar a abordar algunas de las barreras clave para el descubrimiento y desarrollo de nuevos medicamentos.

Queremos que más empresas se comprometan y trabajen con nosotros para desarrollar una nueva generación de antibióticos

Algunas de estas asociaciones incluyen la US government’s Biomedical Advanced Research and Development Authority (BARDA) y la Agencia de Reducción de Amenazas de Defensa (DTRA, por sus siglas en inglés) del gobierno de EE.UU., que tienen el objetivo de apoyar el desarrollo de fármacos para combatir la resistencia a los antibióticos y el bioterrorismo.

Queremos que más empresas se comprometan con esta área y que trabajen con nosotros para contribuir al desarrollo de una nueva generación de antibióticos. Pero para conseguirlo necesitamos resolver el enigma financiero que disuade la inversión crítica en esta área.

Hemos sido consistentemente difusores de la necesidad de cambio y nos sentimos muy alentados por el elevado número de empresas, organizaciones gubernamentales y no gubernamentales activas en este ámbito, y que han mostrado su voluntad de unirse para desarrollar nuevos marcos de financiación de los antibióticos que recompensan a las empresas por su inversión e innovación.

A través de una combinación de nuestra propia experiencia y de métodos de trabajo inteligentes, colaborativos e innovadores, estamos convencidos de que podemos desarrollar nuevas e innovadoras formas de combatir las bacterias que nos permitan proteger la salud humana durante generaciones.

 

Puedes acceder aquí al artículo original publicado en Behind the Science.

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