Hace tan solo 30 años, se creía que la tuberculosis (TB) estaba bajo control. Sin embargo, desde la década de 1980, el mundo ha visto un resurgimiento de esta enfermedad con alrededor de 9 millones de casos al año, predominantemente en países en vías de desarrollo. La TB es una infección bacteriana contagiosa causada por el bacilo Mycobacterium tuberculosis. Afecta inicialmente a los pulmones, pero puede extenderse a otros órganos a través de la sangre o el sistema linfático, y puede llegar a ser mortal.

Las nuevas tecnologías han cambiado por completo la forma de comunicarnos, trayendo consigo formatos más innovadores y cercanos a las tendencias que reclama la sociedad actual. En el ámbito de la salud y la medicina, también han irrumpido con fuerza nuevas formas de comunicación, siendo la formación e información en materia de prevención un elemento clave a la hora de cubrir las necesidades de los profesionales sanitarios, de los pacientes y de la sociedad en general.

La salud mundial pasa revisión cada año ante la mirada de las Naciones Unidas y miles de organismos del sector sanitario que luchan para mejorarla día a día.

En el año 1964, el científico a estadounidense Jerome Phillip Horwitz, sintetizó por primera vez la molécula de AZT gracias una subvención del US National Institutes of Health (NIH). El AZT o zidovudina, fue originalmente ideado para tratar el cáncer, pero se descartó después de no haber conseguido los objetivos terapéuticos que perseguía

Comprobar la efectividad de un fármaco en condiciones cotidianas de la práctica clínica habitual ya es posible. GSK ha desarrollado una metodología de ensayo clínico innovadora que nos permite ir un paso más allá y conocer el impacto del tratamiento en condiciones habituales de la práctica clínica: el ensayo de efectividad Salford.

Menos de cinco minutos. Es el tiempo que puede tardar un médico en ponernos una vacuna. Sin embargo, su proceso de fabricación puede durar desde meses hasta años. Se trata, pues, de un largo viaje donde participan una infinidad de investigadores y profesionales sanitarios.

La importancia de la investigación científica para el desarrollo económico de un país es indudable.

Volver arriba