Investigación en bioelectrónica

Buscamos un nuevo ámbito científico que un día pueda dar lugar a una clase novedosa de medicamentos que no sean comprimidos ni inyecciones, sino dispositivos implantables en miniatura.

La medicina bioelectrónica es una visión que está lejos de la práctica médica actual. Pero creemos que, un día, podrán utilizarse dispositivos minúsculos, más pequeños que un grano de arroz, para tratar una serie de enfermedades crónicas centradas en órganos y funciones biológicas.

Estos dispositivos estarían programados para leer y modificar las señales eléctricas que discurren a través de los nervios, incluidos impulsos irregulares o alterados que pueden producirse en una gran variedad de enfermedades.

Esperamos que, con estos dispositivos, puedan tratarse trastornos como las enfermedades intestinales inflamatorias, artritis, asma, hipertensión arterial y diabetes. Creemos que los medicamentos bioelectrónicos podrían permitirnos tratarlas con mayor precisión y menos efectos secundarios que los fármacos convencionales.

El tratamiento de enfermedades con impulsos eléctricos se ha utilizado anteriormente, desde marcapasos cardíacos hasta estimulación cerebral profunda en la enfermedad de Parkinson.

Sin embargo, los dispositivos existentes actúan sobre grandes áreas de tejido de manera indiscriminada, en lugar de centrarse en grupos específicos de neuronas dentro de los circuitos.

Los avances científicos recientes han permitido controlar conjuntos específicos de neuronas, lo que podría permitir desarrollar medicamentos bioelectrónicos más precisos.

Creación de una comunidad de investigación en bioelectrónica

En 2013 resumimos nuestra visión sobre los medicamentos bioelectrónicos en este artículo de opinión en Nature y, con otros expertos de la comunidad de bioelectrónica, también hemos publicado una hoja de ruta sobre la investigación de base que consideramos necesaria para que esta visión se haga realidad.

A pesar de que consideramos que se trata de una área en la que merece la pena seguir trabajando, no creemos que podamos tener éxito por nosotros mismos. Reconocemos que deben trabajar conjuntamente expertos de diferentes disciplinas.

A diferencia de áreas científicas más tradicionales, los productos bioelectrónicos requieren la combinación de habilidades de expertos en fisiología, ingeniería, neurociencia e informática líderes en el mundo. Este es el motivo por el que estamos buscando desarrollar e integrar una red de investigación que se convierta en una nueva comunidad de productos bioelectrónicos.

Contribuimos al desarrollo de una nueva comunidad de investigación en productos bioelectrónicos de tres formas:

  • Disponemos de un programa de financiación exploratorio que respalda más de 30 proyectos en más de 25 instituciones de todo el mundo.

    Seguimos financiando nuevos esfuerzos de investigación centrados específicamente en el análisis de las señales nerviosas para el registro de conjuntos de datos, interconexiones de mayor resolución para los nervios de las enfermedades objetivo y mapeo de circuitos en los que se consiga una prueba de concepto en proyectos centrados en enfermedades actualmente en marcha.

  • También hemos creado Action Potential Venture Capital (APVC) Limited, un fondo de capital de riesgo estratégico de más de 45 millones de euros que invierte en compañías pioneras en medicamentos y tecnologías bioelectrónicas.

    El fondo se centra en inversiones en tres áreas: nuevas compañías emergentes que intentan seguir la visión de los medicamentos bioelectrónicos; compañías existentes con tecnologías que interaccionan con el sistema nervioso periférico a través de dispositivos de primera generación que pueden estimular o bloquear los impulsos eléctricos, y compañías que desarrollan plataformas tecnológicas en las que se apoyarían estos métodos terapéuticos.

  • En diciembre 2013 celebramos una conferencia internacional para la comunidad de investigación en bioelectrónica en la que los investigadores tuvieron la oportunidad de establecer relaciones y compartir sus hallazgos.

    En esta conferencia, la comunidad identificó la dificultad de crear un dispositivo implantable para experimentos preclínicos que pueda leer y escribir el lenguaje eléctrico del organismo como el más catalítico para la progresión de medicamentos bioelectrónicos. Ofrecimos una inversión superior a los 900 millones de euros para solucionar esta dificultad.

    Con el fin de animar a más científicos a participar en el reto, lanzamos un Fondo para Retos de Innovación (ICF) de 4,5 millones de euros en septiembre de 2014 para la financiación de los equipos participantes.
    Para fomentar la innovación abierta en el ámbito de la medicina bioelectrónica, todas las herramientas y tecnologías procedentes del trabajo financiado por el ICF y el proyecto ganador del Reto de Innovación estarían disponibles de forma gratuita para la comunidad global de investigación.

    El objetivo es que favoreciera un entorno de colaboración entre investigadores de diferentes instituciones, lo que a su vez aceleraría el desarrollo de esta nueva generación de medicamentos.

Los investigadores que deseen obtener más información sobre los programas de financiación de productos bioelectrónicos de GSK pueden visitar nuestro apartado de colaboraciones.

Creemos que la medicina bioelectrónica abrirá un nuevo frente en nuestra misión de controlar y curar enfermedades. Nuestro objetivo es tener el primer medicamento que hable el lenguaje eléctrico de nuestro organismo listo para su aprobación en 10 años.