Nuestra visión

Descubrir y desarrollar nuevos medicamentos y vacunas no es una tarea fácil. Es necesario invertir una gran cantidad de dinero y tiempo y, a su vez, existe un alto riesgo de fracaso, especialmente cuando en nuestra búsqueda continua de avances en el sector nos aventuramos en nuevas actividades que no se han probado anteriormente.

Incluso en los productos sanitarios de consumo, donde los plazos de desarrollo son normalmente más cortos que para los medicamentos con receta médica, los requisitos normativos aplicables a los ensayos, aprobación, fabricación, etiquetado y comercialización de los productos son muy rigurosos.

Por este motivo, si queremos seguir descubriendo nuevos fármacos, vacunas y productos sanitarios de consumo y hacerlos llegar a las personas que los necesitan con la mayor rapidez posible, es necesario que nos cuestionemos constantemente nuestra forma de hacer las cosas en los laboratorios.

«Ya hemos acabado con el antiguo y jerárquico modelo de I+D, que resultaba lento y engorroso», afirma Patrick Vallance, Presidente de I+D de Productos Farmacéuticos.

«Nuestros científicos ahora trabajan en unidades más pequeñas centradas en áreas específicas de investigación, buscando las dianas biológicas relacionadas con la enfermedad y creando nuevas moléculas y antígenos que, en última instancia, podrían convertirse en un nuevo medicamento o vacuna».

Trabajar en grupos más pequeños ha alentado a los miembros de nuestro equipo de I+D a ser más emprendedores y ha hecho que aumenten sus responsabilidades.

«Sabemos que muchos de nuestros programas de investigación no tendrán éxito, pero también sabemos que los fracasos pueden resultar valiosos. Lo importante es que aprendamos de ellos y empleemos lo que hemos aprendido para encontrar diferentes caminos hacia el descubrimiento de nuevos fármacos, vacunas y productos sanitarios de consumo».