Pensamos en el futuro, y por ello nos hemos embarcado en una ambiciosa estrategia a largo plazo, tanto en nuestra organización GMS como en la de Investigación y Desarrollo (I+D), para explorar cómo serán los medicamentos y los productos para el cuidado de la salud para el consumidor del futuro y cómo desarrollarlos.

Hace tan solo 30 años, se creía que la tuberculosis (TB) estaba bajo control. Sin embargo, desde la década de 1980, el mundo ha visto un resurgimiento de esta enfermedad con alrededor de 9 millones de casos al año, predominantemente en países en vías de desarrollo.

Con el objetivo de mejorar la comunicación entre los profesionales sanitarios y sus pacientes, el proyecto VAC Talks proporciona a los profesionales una excelente herramienta de formación en comunicación para saber cómo abordar con ellos cuestiones diversas sobre las vacunas.

Fundado en 1991 para investigar y desarrollar nuevos fármacos para combatir enfermedades infecciosas, el campus de investigación de GSK en Tres Cantos se convirtió 10 años más tarde en el Diseases of the Developing World (DDW), que a día de hoy está centrado en la investigación de nuevos tratamientos para la malaria y la tuberculosis

La colaboración entre GSK y un grupo de científicos de los Institutos Nacionales del Cáncer de EEUU, hizo posible que en 1986 se presentaran los primeros resultados positivos de un ensayo clínico de pacientes con SIDA que recibieron tratamiento con el primer antirretroviral.

Comprobar la efectividad de un fármaco en condiciones cotidianas de la práctica clínica habitual ya es posible. GSK ha desarrollado una metodología de ensayo clínico innovadora que nos permite ir un paso más allá y conocer el impacto del tratamiento en condiciones habituales de la práctica clínica: el ensayo de efectividad Salford.

Menos de cinco minutos. Es el tiempo que puede tardar un médico en ponernos una vacuna. Sin embargo, su proceso de fabricación puede durar desde meses hasta años. Se trata, pues, de un largo viaje donde participan una infinidad de investigadores y profesionales sanitarios.

Según las Naciones Unidas, cualquier inversión en Investigación y Desarrollo (I+D) de un país, contribuye al impulso de la innovación de ese territorio.

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